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► ► Cómo aprender a meditar en 10 pasos ┇¡Incluso con niños! ┇

24 octubre 2020
aprender a meditar

La meditación es una práctica de introspección personal que ayuda a aquietar los pensamientos, reducir la ansiedad y conectar el cuerpo y la mente. Es importante aprender a meditar adecuadamente para que su práctica sea realmente efectiva y puedas disfrutar de todos sus beneficios .

Qué pasa cuando una persona medita

Al meditar el cuerpo se relaja, la respiración fluye de un modo tranquilo, el estrés desaparece y eso provoca un aumento de endorfinas (las hormonas de la felicidad). En consecuencia obtenemos:

🌼 Paz mental

🌼 Reducción del estrés

🌼 Claridad de pensamientos

🌼 Mejora del sistema inmunológico

🌼 Se aprende a enfocar la mente y, por tanto, mejora considerablemente la capacidad de concentración

🌼 Trabajar la paciencia y la constancia

🌼 Ayuda a conocer mejor nuestro propio cuerpo y a controlar puntos de molestia y dolor que puedan existir

Además, si en la práctica de la meditación introduces sankalpa obtendrás resultados extraordinarios en lo que a pensamientos positivos sobre uno mismo y nuestras capacidades se refiere.

¿Cómo empezar y aprender a meditar?

1) En primer lugar asegúrate de que cuando vayas a meditar tengas el tiempo suficiente para realizar la práctica sin prisas. Por eso lo interesante es que encuentres un momento del día en que sepas que no vas a ser molestado.

1.1 – Si tienes hijos pequeños puede que te asalte la pregunta de cómo meditar cuando tienes niños.

Las madres y padres sabemos que es difícil encontrar un espacio para poder realizar actividades sin que los pequeños correteen a nuestro alrededor, sin embargo, puedes tratar de buscar ratos en los que los niños estén entretenidos y puedan dejarte al menos unos minutos para cuidarte. 

Un buen momento podría ser a primera hora de la mañana levantándote unos minutos antes y además así conseguirás energizarte para todo el día.

La hora de la siesta también puede ser muy adecuada para tal fin.

Puedes hacer con ellos un «pacto de tiempo«; con un reloj o un temporizador, marcas los minutos que necesitas para ti y se lo haces saber al peque: («necesito estar libre de interrupciones hasta que la aguja llegue aquí…«).

Empieza por poco tiempo (5 minutos máximo) y auméntalo conforme establezcas la rutina. Esto lo podrás hacer si tus peques tienen más de 4 años.

En contraprestación debes dedicarles el mismo tiempo (o más, por supuesto) en exclusiva a ellos cuando el tiempo estipulado finalice

El pacto de tiempo es un buen modo de obtener unos minutos para meditar aunque tus hijos estén en casa.

Incluso si tus hijos son lo suficientemente mayores y están receptivos puedes plantearte meditar con ellos en casa, o en una zona de naturaleza, como un parque, un bosque, la playa… E incluso podéis apuntaros a clases de meditación juntos .

aprender a meditar

2) Una vez encontrado el momento adecuado del día, el siguiente paso es acondicionar el entorno.

Es importante que el lugar que lijas para meditar tenga una ambientacion agradable, tranquila, que invite a descansar la mente. Para ello busca un espacio y decóralo como más te guste con: alfombras, cojines, atrapasueños, telas, incienso… todo aquello que te inspire y te agrade es válido.

Una temperatura confortable es indispensable también.

3) Por otro lado, un elemento importante y que te va ayudar mucho para mantener la postura y que ésta te sea cómoda son los cojines de meditación de yoga o zafú de meditación.

Hay un montón de opciones y lo mejor es que con estos bloques de yoga proteges tanto tú espalda como los isquiones, (los huesos de los glúteos), que pueden cargarse demasiado al mantener una postura determinada. Puedes añadir una alfombra o esterilla para acabar de acolchar.

4) Otro factor de importancia es llevar una ropa cómoda y ligera para evitar cualquier molestia como roces o pliegues de arrugas mientras meditas

5) Una vez te encuentres a gusto el primer paso es centrarte en la respiración. La técnica de respiración cuadrada te ayudará a tomar consciencia de la misma y a evitar distracciones.

6) Otra opción son las meditaciones guiadas que van acompañándote durante todo el proceso. 

7) Algo muy común que suele suceder durante las meditaciones es la irrupción de pensamientos intrusivos, desde que se venga a la cabeza la lista de la compra hasta recordar una conversación o problema pendiente.

En estos casos lo mejor es identificar el pensamiento, asumir que se nos ha colado en la meditación y dejarlo ir, ya que esto forma parte de la práctica y el aprendizaje.

Si este tipo de pensamientos son muy poderosos o recurrentes, podemos utilizar un mantra e incluso hoponopono para centrar la atención nuevamente.

8) Ejercicios para preparar la meditación. En este vídeo verás cómo realizar algunos estiramientos adecuados antes de empezar.

9) A medida que practicas irán aumentando progresivamente los minutos que dedicas a meditar. Esto se logra de manera muy natural porque al sentir que todo mejora, inconsciente aumenta el tiempo que pasas en esos minutos de sosiego, calma y plenitud. 

10) Prueba los grupos de meditación online. Descubrirás técnicas, tipos de relajación y material fantástico para tu práctica. Además de compartir con otras personas que tienen tus mismas inquietudes lo cual es muy nutritivo.

¿La meditación funciona para niños?

No sólo funciona, sino que es muy recomendable, al igual que las clases de yoga infantil, para aquellos peques que son más movidos y necesitan tener momentos de quietud.

Existe un libro de Mildfuness, donde se trabaja la conciencia plena en niños y niñas cuyos resultados son tan buenos que se usan en las escuelas para provocar momentos de relax.

Comprar el libro «Tranquilos y atentos como una rana» vale la pena porque no hace falta ser un experto maestro en meditación.

Con frases sencillas, concisas y acompañadas de una música tranquila y agradable, los más peques lograrán un estado de serenidad que les ayudará posteriormente a concentrarse mejor en sus tareas y a estructurar su mente.

Aquí podéis ver un ejemplo:

En definitiva aprender a meditar es una buena forma de añadir un hábito saludable y útil a nuestro día a día. Además si lo combinamos con otras disciplinas o técnicas como: yoga, sankalpa o hoponopono nos encontramos con resultados extraordinarios que provocarán que nuestro cuerpo y mente estén alineados y podamos disfrutar de la vida con un punto de vista más alegre y consciente.